martes, 9 de noviembre de 2010
lunes, 8 de noviembre de 2010
Por los siglos y los siglos
La ofrenda que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) presenta cada año en las islas de Ciudad Universitaria para celebrar el día de muertos siempre ha llamado la atención de miles de personas por la creatividad que cada escuela y facultad muestra en su instalación. Sin embargo, la Mega Ofrenda de este año tuvo un carácter especial para universidad puesto que además de festejar el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, la UNAM celebra también su centésimo aniversario.
De esta manera, mezclando ambas celebraciones y con el título de “Por los siglos y los siglos”, la mega ofrenda se conformó por 83 altares en los que se conmemoraban tanto a personajes históricos e intelectuales como a maestros y alumnos fallecidos.
Las calaveras vestidas a la manera de hace 100 o 200 años llevaban a los visitantes por un recorrido a lo largo de diversos pasajes de nuestra historia e invitaban a los adultos, jóvenes y niños a tomarse fotografías al lado de tan célebres personajes. De esta manera, siguiendo las tradiciones que nos han marcado por siglos, los vivos se mezclaban con los muertos para festejar en unísono la historia de nuestro país.
En la tradicional mega ofrenda se pudieron escuchar también a diversas bandas de rock que uniéndose a la celebración ambientaban el lugar con todo tipo de sonidos y canciones que ponían a las personas a saltar.
De esta manera durante los tres días de la exposición- del 31 de octubre al 2 de noviembre- miles de visitantes pudieron acudir a la explanada de rectoría, para deleitarse no sólo con las creativas, artísticas e imaginativas ofrendas presentadas por diversas instituciones académicas, sino también con las diversas actividades organizadas en torno a esta fecha.
Esta vez no nos reimos de la muerte.
En los lugares donde se presenta mayor violencia en el país, el reclamo se hizo uno solo cuando en las plazas públicas de Nuevo León, Chihuahua, Sinaloa y Campeche fueron erigidos altares en conmemoración y repudio a la creciente cifra de víctimas que produce día con día la lucha anti narco que promueve el gobierno federal que encabeza Felipe Calderón, también se recordó a los pequeños que no han recibido justicia en el caso de la guardería ABC subrogada por el IMSS.
Fue así como se conjunto la tradición y la indignación por parte de quienes sufren el impacto más fuerte de esta “lucha” que lejos de mermar las actividades del crimen organizado, producen a diario tragedias entre la población civil ya sea a manos de estos grupos o incluso por los grupos militares que ocupan gran parte de estas zonas de alta peligrosidad.
También otros estados de la república se unieron a la rabia que inunda a los habitantes que sufren la mayor parte de las consecuencias de los actos, en aras de combatir “efectivamente” al narco tráfico, sin ninguna estrategia definida. En el estado de Oaxaca se dedicaron dos altares a las personas que han sido asesinadas en movimientos sociales a lo largo de este sexenio.
A través de las redes sociales, que cada vez van cobrando mayor fuerza como herramienta en la lucha social de cualquier tipo, se convocó a la sociedad civil a manifestarse instalando altares que muestren a la población en general y al gobierno que las victimas colaterales de la guerra anti narco, tienen nombre y apellido.
Las diversas manifestaciones dolorosas aunadas a la tradición del día dos de noviembre son una muestra clara de que las personas que vivimos la realidad del país deseamos se haga una estrategia integral que resuelva de raíz los problemas que aquejan a la sociedad mexicana desde que se emprendiera esta cruzada contra el crimen organizado y sus diversas actividades delictivas.
Ritual de muerte de los aztecas

El Zócalo estaba repeleto, pues el espectáculo no fue el único anfitrión, un árbol enorme fue montado en la plancha del Zócalo junto a varias ofrendas, cada una típica de todos los estados de la República Mexicana.
POR MARÍA FERNANDA AGUILARmartes, 12 de octubre de 2010
Felicidad escocesa sin gaita ni kilt.
Una noche indie, el José Cuervo Salón fue el lugar de la reunión, viernes ocho, su segunda presentación.
The Vaselines y Belle and Sebastian, el creador, y quien aporta, diseña y supera una invención.
Edecanes sonrientes daban la bienvenida al recinto junto con un sistema de “seguridad” para bebidas alcohólicas, entre revistas y fotos gratis, vendedores de cervezas y fast food para entretener la tripa, The Vaselines comenzaron a tocar con escaso público, pero con verdaderos fans, aunque uno que otro que se mostraba indiferente y con deseos de escuchar a la siguiente banda.
Las pequeñas fallas en el audio no fueron impedimento para que se disfrutaran y se bailaran sus éxitos y poco a poco el José Cuervo se fue llenando.
Ya con un número de espectadores considerables Belle and Sebastian salió al escenario contagiando de alegría a quienes bailaban tranquilamente y coreaban sus canciones que aunque con un nuevo estilo continúan teniendo su particular sello.
Intentando hablar en español y con un “gracias amor” se ganaron a los presentes, que a pesar de ser en muchos casos nuevos seguidores no dejaban de mover su cabeza al ritmo de la música.
Uno de los tantos clímax vividos llegó cuando recordaron que se cumplían 70 años del natalicio de John Lennon , cantando “If you fell” , Stevie y Stuart brindaron un momento memorable a quienes gustamos del cuarteto de Liverpool.
Bañados en luces de colores, aventando pelotas y bajando del escenario en algunas ocasiones hicieron que realmente esa noche con tinte de Escocia fuera mágica, y la magia aumentó cuando “Funny Little frog”, “If you feeling sinister”, “The boy with the arab strap” y “Get me away from here, I´m dying” sonaron en el antiguo Salón 21.
“Nos veremos pronto” fue la última frase y con una sonrisa se despidieron mientras Stuart se aventaba del escenario para ser recibido en los brazos de su público; quedamos con la esperanza de que esta primera vez se vuelva a repetir y podamos tener más ratos sonrientes.
SME, un año de desempleo

Desde las 7 de la mañana del pasado 11 de octubre, miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas comenzaron sus actividades para protestar por el cierre de la paraestatal Luz y Fuerza del Centro que el gobierno federal clausurará hace un año.
Diferentes avenidas fueron bloqueadas por simpatizantes del SME generando caos vial a lo largo del día, también se registraron diferentes actos de vandalismo también fueron registrados en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, el monumento la Revolución y el Centro Histórico.
A las 2 y media de la tarde comenzaron a concentrarse en Avenida Juárez, con punto de referencia en el hemiciclo los diferentes miembros del Sindicato, mientras organizaban el frente de la marcha, quienes llevarían las pancartas y quienes los diferentes símbolos característicos de las marchas de dicho sindicato.
Alrededor de las tres y cuarto de la tarde Martín Esparza, líder de los electricistas llegó para encabezar la manifestación y a la vez dar diferentes declaraciones y aseguró que en el contingente electricista se encontraban encubiertos agentes del gobierno federal que además portaban armas de fuego.
La manifestación avanzó a lo largo de Avenida Juárez lanzando consignas al Presidente de la República Felipe Calderón, al Secretario del Trabajo Javier Lozano y a la Secretaria de Energía Georgina Kessel, así, avanzaron hasta el Eje Central Lázaro Cárdenas para encaminarse al Zócalo de la ciudad de México.
Los electricistas se reunieron en el Zócalo para un mitin conmemorativo que encabezó Martín Esparza.